Connect with us

Biografías

Implicancias de la ballena en la vida de los nómades canoeros del extremo sur

Publicado

on

Se asustaban los navegantes europeos al tener su primer encuentro con estos individuos. Los nó­mades canoeros del extremo sur, de baja estatura, piernas semiatrofiadas y andar encorvado -por pa­sar la mayor parte de sus días en sus embarcaciones-, pintarrajeados y con sus pelos cubiertos de cenizas, no causaban una buena impresión.

Es que los habitantes más australes del planeta, habiendo perdido contacto hacía milenios con el resto de la humanidad, no se vieron compelidos a desarrollar tecnologías prodigiosas, ni organizaciones sociales complejas, ni a cultivar modales sobreactuados para convivir razonablemente y aprovechar de forma eficaz los recursos de la naturaleza sin afectarla.

Por su parte, aquellos rústicos marinos europeos, reclutados en prisiones y tabernas -que tras esas largas travesías no debían ni verse ni oler muy bien-, deman­daban de los nativos evidencias de civilidad que ellos mismos acaban de conocer, pues no hacía tanto orinaban en público, se bañaban eventualmente, comían con las manos y su muestra más elevada de gratitud ante una rica comida consistía en proferir un sonoro eructo.

 El prejuicio y el rechazo a lo diferente

Los nómades del mar, untados con grasa, expuestos permanentemente al humo, alimentados con ballenas, lobos marinos y peces, producían un fuerte impacto vi­sual y una virtual barrera aromática que desalentó a los europeos de iniciar cualquier intercambio genético.

El capitán británico James Cook, en 1777 dejó asentado en su diario -tal vez desilusionado- este párrafo que lo exime de comentarios: “Su olor era tan tremendamente nauseabundo que no podíamos estar mucho tiempo en su cercanía. Era casi increíble, pero innegable, que nuestros más osados y rudos marineros se vieron tan enteramente superados por esas horribles emanaciones que no trataron de entrar en íntimo con­tacto con las mujeres”. Similares apreciaciones asen­taron en respectivos escritos Darwin, Fitz Roy, Martín Gusinde y otros observadores directos, sin advertir o consignar la reciprocidad de sensaciones por parte de los nativos. Es que se huele a lo que se come. Cada comunidad se acostumbra a sus propios olores y rechaza naturalmente los efluvios corporales extraños.

 Un reparo transitorio

Los canoeros utilizaron la pintura corporal con fines rituales y decorativos aunque también con propó­sitos “netamente prácticos y no parecen haber incluido una construcción visual de diseños sobre el cuerpo” *1. Pero quizás el efecto más beneficioso de la utilización de estos ungüentos haya sido mantener alejados a los invasores, contribuyendo a conservar sus características étnicas y culturales sin hibridaciones hasta el siglo XX. Esto permitió a aventureros, antropólogos y cronistas obtener el inimaginable registro fotográfico de comuni­dades tan primitivas en su cotidianeidad.

Aquellas imágenes no solo aportaron un valioso caudal informativo y documental sino que eternizaron esas miradas llenas de perplejidad e inocencia que increparán a la humanidad eternamente, recordándole una de las mayores injusticias de que fuera responsable.

La expansión de los latifundios, los caritativos confinamientos religiosos, el alcohol y las novedosas enfermedades concluirían en el siglo XX el inevitable y casi total exterminio iniciado siglos atrás por los depre­dadores loberos y balleneros, pero eso es otra historia y se tratará en otras ediciones de Fuego.

 

Por Fernando Ariel Soto. Coleccion Pueblos Originarios. Ballenas y Arpones

Seguir leyendo
Comentá aquí

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Biografías

El Círculo de amigos de Plüschow: Guardianes del legado material y espiritual del aventurero

Publicado

on

Por

El Círculo de amigos de Gunther Plüschow (asociación registrada) fue fundado a comienzos del año 2011. Gerhard

E. Elhers recibió el mensaje el Concejo ciudadano de Berlin (Senado) de que existía el propósito de allanar la

tumba del cementerio donde descansa Gunther Plüschow en Berlin.

La única posibilidad de evitar esto es comprando la tumba, lo cual no puede ser realizado por personas privadas, para ello es necesario formar una “asociación official”. El costo era de 2.500 euros.

Para concreter esto Gerhard resolvió formar un círculo de amigos y recolectar el dinero alrededor del mundo, con el soporte del argentino Roberto Litvachkes, para finalmente comprar la tumba, la cual pertenece ahora al “Círculo de amigos…” de ese modo, la tumba de Plüschow quedará a salvo para las próximas generaciones.

El Círculo es presidido por el señor Ehlers y co-presidido por Roberto Litvachkes para Latinoamérica.

Tiene miembros alrededor de todo el mundo que aportan una cuota anual de membresía.

El Círculo resguarda la memoria de Gunther Plüschow y atesora el mayor achivo temático del mundo

sobre la vida de este personaje histórico. El Círculo adquirió el sitio y mantiene la red de noticias “Plüschow

Network”que se encarge de realizar y difundir alrededor del mundo las actividades acerca de Plüschow.

El Círculo está permanentemente ampliando la colección de objetos pertinentes. Su última adquisición fue en octubre de 2018- una carta manuscrita privada de Plüschow.

El Círculo aspira a resguardar y mantener el legado espiritual de Gunther Plüschow, promoviendo la idea de una cooperación y entendimiento internacional entre diferentes países, culturas y personas basados en los ideales que alentaron las acciones de Plüschow: el pacifismo, las relaciones fructíferas entre diferentes pueblos y países.

Su legado es un excelente ejemplo de una cooperación universal sin límites ni fronteras.

Seguir leyendo

Biografías

Martin Gusinde: El cazador de sombras

Publicado

on

Por

Gusinde (Breslau, 29 de octubre de 1886 – Mödling, Austria, 10 de oc­tubre de 1969) fue un sacerdote y etnólogo reconocido por sus trabajos antropológicos, especialmente entre los grupos de Tierra del Fuego.

Religioso, etnólogo y antropólogo alemán. Estuvo destinado en Chile durante ca­torce años, en el transcurso de los cuales hizo una serie de investigaciones sobre la cultura de los indios fueguinos -especialmente en la región argentina de la isla- que lo convirtieron en uno de los más destacados antropólogos mundiales del siglo XX.

El resultado de sus investigaciones se plasmó en una obra monumental titulada Die Feuerlandindianer (Los indios de Tierra del Fuego), consistente en 4 Tomos divididos en 12 volúmenes: Tomo I: Los selk’nam, De la vida y del mundo espiri­tual de un pueblo de cazadores. Tomo II: Los yámanas, Tomo III: Los Halakwulup. Tomo IV: Antropología física. En 1951, en Sevilla, editó otra obra en castellano titulada Los fueguinos.

Los selknam dieron por nombre a Gusinde mankasen; en esa lengua man significa ‘sombra’, ‘figura’, y kasen ‘cazador’: cazador de sombras. Este nombre les fue sugerido por la observación de las fotografías que él les tomaba. Gusinde, gracias a la mediación de los hermanos Bridges, logró que los fueguinos supera­ran aquel tabú tan arraigado en algunos pueblos primitivos, de que las imágenes fotográficas capturan el alma de las personas, merced a lo cual obtuvo una impre­sionante colección de imágenes, quizás las más difundidas y conocidas de esta índole.

Seguir leyendo

Biografías

Otto Nordenskjöld: El pionero que caminó Tierra del Fuego

Publicado

on

Por

“Otto Nordenskjöld no era hombre nuevo en el estudio y conocimiento de las tierras australes. Hacia mediados de 1895 recaló en el puerto de Buenos Aires. En noviembre de aquel año embarcó rumbo al sur, en la misma nave que ocho años después protagonizaría el salvamento de su expedición polar, la entonces cañonera Uruguay. Su destino: la misteriosa Tierra del Fuego. Hasta entonces el conocimiento de la isla austral era simplemente costero: Parker King y Fitz Roy habían hecho un buen relevamiento de la costa y sitios muy próximos. La nueva subprefectura de Ushuaia y la misión anglicana que le había precedido realizaban actividades sobre las costas e islas aledañas. Algunos intentos de penetración al interior no pasaron de ser solo eso: intentos. Idéntico rol habían cumplido el capitán italiano Giacomo Bove, y aun la más destacada de las expediciones, la francesa de Luis Fernando Martial. Pero el joven sabio sueco abrigaba otras inquietudes. Desembarcó en El Páramo, al norte de la isla, sobre la bahía de San Sebastián, desde donde marchó por tierra hacia el oeste. Luego realizó otras expediciones terrestres desde distintos puntos del litoral, hacia el interior. En resumen, quiero dejar sentado el título de pionero para el doctor Nordenskjöld en el conocimiento científico de esta isla legendaria, que por siglos encendió la imaginación de los hombres, los que solo atinaban a mirar desde el mar su destino de misterio”.• (Ricardo Capdevila)

 

Otto Nordenskjöld (Sjögelö, 6 de diciembre de 1869-Götteborg, 2 de junio de 1928) fue un geólogo, geógrafo y explorador polar sueco. Su tío Adolf Erik Nordenskjöld y su primo Erald fueron destacados exploradores. En la Universidad de Upsala obtuvo un doctorado en geología en 1894 y fue profesor de geografía y etnografía en la Universidad de Götteborg en 1905.•

Seguir leyendo

Tendencia

Copyright © 2019 Fuego Revista - Todos los derechos reservados.